Centro Cívico – Las antiguas escuelas
Hubo un tiempo en que este edificio no se llamaba Centro Cívico. Entonces era la escuela.
Cada mañana, niños y niñas cruzaban sus puertas con los zapatos manchados de polvo y la cabeza llena de historias por estrenar. Aquí aprendieron a leer, a contar, a esperar turno. Aquí también aprendieron algo más importante: a mirarse, a reconocerse, a crecer juntos.
Bajo la carretera que hoy vemos pasar, existe un túnel. Un pasaje discreto, casi secreto, que unía la escuela con la casa de las monjas de la Anunciación Celeste, monjas de clausura que formaron parte silenciosa de la vida del pueblo. Por ese túnel cruzaban, sin ruido, como si el conocimiento y el cuidado también supieran caminar bajo tierra.
Escucha el audio