La curva de la carretera – El barro que detuvo a un ejército
Hay curvas que no están hechas solo para girar.
Algunas están hechas para detener la historia.
Dicen que fue en tiempo de las guerras carlistas. Dicen que llovía. Que el barro se pegaba a las botas y hacía pesado cada paso. En esta curva, el terreno parecía rendirse, pero no lo hizo.
Por aquí entraron las tropas enemigas —unos dicen que eran nacionales, otros simplemente “los otros”— convencidas de que el paso era seguro. No lo era. El barro los frenó. La curva los encerró. Y entonces llegó el silencio justo antes del ataque.